domingo, 23 de mayo de 2010

Tégulas en el Otero

Tégulas en el Otero

«San Pedro de los Arcos, una historia milenaria», de Carlos Fernández Llaneza, recoge el hallazgo de restos romanos

Iglesia de San Pedro de los Arcos.

L. S. N.
Historiadores y expertos parecen coincidir en los últimos días en que en Oviedo, si bien se han hallado pocos restos romanos, hay más de los que se han reconocido oficialmente. En esta línea, el ex concejal socialista Carlos Fernández Llaneza, que recopiló en su libro «San Pedro de los Arcos, una historia milenaria», recuerda que según refleja en esa publicación, en 1971 se encontraron junto a la iglesia de San Pedro de los Arcos restos de tejas romanas, o tégulas.

El ex edil ovetense recoge una reseña del profesor José Manuel González y Fernández Valdés, que da fe de la aparición de estos restos. «Las tejas romanas de San Pedro de los Arcos de las que las primeras muestras fueron descubiertas por el joven estudiante J. Manuel García el día 29 de marzo de 1971, al SO de La Matorra, en un solar situado sobre la calle que da acceso a la iglesia de San Pedro, pero cuya procedencia es el emplazamiento de la iglesia indicada, en donde después el descubridor y el firmante recogimos otros varios fragmentos mayores de tales materiales», reseña el libro. «Al enumerar las huellas romanas de Oviedo, se han citado las localizadas últimamente en el emplazamiento de la iglesia de San Pedro de los Arcos, llamada anteriormente de San Pedro de Otero por hallarse en un otero o altozano», continúa el historiador citado por Fernández Llaneza.

¿Y qué interpretación se dio en aquel momento a estos hallazgos? «No se sabe exactamente cuándo cesó el empleo de las tégulas o tejas romanas planas en las construcciones de la región, por lo que no es forzoso atribuir a las de San Pedro de los Arcos una cronología romana estricta. Por otra parte, es un hecho frecuente la persistencia del culto religioso en los mismos lugares desde los tiempos más antiguos. Creemos por tanto muy probable que el emplazamiento de la iglesia de San Pedro de los Arcos en el altozano que ocupa tenga su más remoto antecedente en un templo cristiano, de la importancia que fuese, erigido en el mismo lugar, en fecha impredecible de la época visigótica», concluye José Manuel González.

Fernández Llaneza va más allá: «Esto nos lleva a suponer que dicha capilla estaría en nuestro querido otero en un momento entre el siglo V a VIII. Y ahora pienso yo; dado que era costumbre el cristianizar los lugares de culto pagano, y dada la proximidad de un castro al otero de San Pedro, ¿sería muy arriesgado aventurar que en el Otero de San Pedro, hubiese ya un lugar de culto pagano en época remota?».

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