miércoles, 26 de junio de 2013

LA CORREDORIA

http://www.lne.es/oviedo/2013/06/26/corredoria/1433084.html

El Otero

La Corredoria

Un barrio orgulloso de su pasado y comprometido con su presente

26.06.2013 
La Corredoria
La Corredoria
La ciudad más grande es la que crean mis pasos al caminar. Lo suscribo. Por eso, quizá, me guste tanto caminar por Oviedo, porque tal vez así la haga más grande aun. Y me guste aun más.

Siguiendo con ese paseo por los barrios iniciado en Vallobín, y dado que todavía humean los rescoldos de la hoguera de San Juan en La Corredoria, ¿qué mejor sitio para continuar con ese recorrido que este gran barrio ovetense, que casi es ya una ciudad?

Empecemos por el nombre. Para el filólogo García Arias es un topónimo emparentado con La Corredoria (Bimenes, Laviana y San Martín del Rey Aurelio), Corredor (Carreño) y El Corredor (Mieres), que hace referencia a una «corrida», es decir, camino o senda para el ganado, diferenciando así este paso, estrecho y generalmente embarrado, del «carril» o camino para carros, más ancho y con mejor firme, como recoge asimismo Adolfo Casaprima en su «Diccionario geográfico del concejo de Oviedo».

Las primeras referencias históricas de las que hallo constancia, lo que no quiere decir que sean las más antiguas que existan, son, por una parte, una mención en el apeo del concejo de Oviedo de 1494, documento del Archivo catedralicio y, por otra, una cita en el «Libro de acuerdos», fechada en 1529, custodiado en el magnífico y eficaz Archivo Municipal, donde reza: «Tristán Suárez de Poago, juez, y Luis García, visitadores del concejo, dan cuenta de esa visita al regimiento y constatan, entre otras, que en el molino de Pedro de Paredes, carpintero, le hallaron una escudilla por donde toma e maquila syn marcar, y lo mysmo Pedro Martínez de la Corredoria».

En 1789, en el reinado de Carlos IV, y como reconocimiento a los hombres que hicieron posible la construcción de la carretera entre Oviedo y Gijón, se colocó al borde de esta vía de comunicación, en La Corredoria, un mojón que señalaba la distancia de media legua que desde tal punto había hasta Oviedo.

La Corredoria perteneció a la extensa, entonces, parroquia de Santullano, hasta que fue erigida en 1959 la de San Juan Bautista. Se conserva una copla que se cantaba en la antigua parroquia que decía: «Fui a San Juan de La Corredoria, diome la risa y perdí la memoria».

La zona fue eminentemente rural, como ocurría en muchos otros barrios de Oviedo, hasta que Sogepsa inició sus planes urbanísticos, empezando así una clara expansión que ha llevado al barrio a tener en la actualidad 17.204 residentes, destacando, por encima de otros datos, la juventud de su vecindario -casi un 60% de su población es menor de 45 años-, en claro contraste con otras zonas de la ciudad y, por supuesto, de Asturias.

Datos históricos o demográficos aparte, es cierto que sólo hay que dar una vuelta por sus calles para constatar su enorme vitalidad. Las ganas de ser y hacer ciudad. La importancia y el vigor de su movimiento vecinal; en resumen, un barrio eminentemente ovetense, en el que, seguro, habrá mucho que mejorar y por lo que pelear, pero que se siente orgulloso de su pasado, comprometido con su presente y, por encima de todo, confiado en su futuro.
Publicado en La Nueva España el 26 de junio de 2013

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