lunes, 25 de septiembre de 2017

EL INCREÍBLE VUELO DE GARNIER SOBRE OVIEDO

El Otero

El increíble vuelo de Garnier sobre Oviedo

El impacto en la ciudad de una exhibición aérea en el año 1911

25.09.2017 | 03:49
Arriba, una imagen de Garnier. Sobre estas líneas, el piloto sobrevuela el acueducto de Los Pilares. Al lado, una página de la revista "Mundo Gráfico" dedicada al piloto francés.
Hace justo 106 años que Oviedo vivió un acontecimiento inédito hasta entonces en su historia: un aeroplano sobrevolando la ciudad. Fue en el marco de las fiestas de San Mateo de 1911. Ocurrió durante los días 25, 26 y 27. El piloto era el francés Leoncio Garnier. La imagen de su aeroplano volando sobre el acueducto de los Pilares y las vías del ferrocarril del Norte, con el Hospital Manicomio de fondo es una de las fotos históricas de la ciudad. El improvisado aeropuerto se había instalado en la Silla del Rey, con una chabola a modo de hangar y una tienda de campaña para la Cruz Roja. El precio para ver el espectáculo era de 2,40 pesetas "impuestos incluidos" para asistir a los vuelos sentado y de 0, 50 en general y con una tarjeta de libre circulación de 6 pesetas. La prensa, lógicamente, se hacía eco del evento e informaba de la llegada del aviador a la ciudad después de haber "efectuado con gran fortuna haciendo el raid de Salamanca-Valladolid y viceversa". Tal era la expectación que los ovetenses se dirigían a los periódicos locales preguntando los días de celebración de los vuelos. Para facilitar la llegada a la ciudad las compañía de ferrocarriles del Norte, Vasco Asturiano y Cantábrico habilitaron trenes especiales. 
Y llegó el ansiado día. La fervorosa crónica periodística del martes 26 destacaba: "Jamás en Oviedo hubo espectáculo alguno que tanto público haya atraído y tanta curiosidad haya despertado como el verificado ayer. El número de forasteros que llegó a esta ciudad fue crecidísimo. Todos los trenes de líneas férreas vinieron atestados de viajeros. En el campo de aviación y en las inmediaciones, era incalculable el gentío allí reunido. El espectáculo comenzó próximamente a las cinco menos cuarto de la tarde. Reconocido escrupulosamente el monoplano Berlioz, el intrépido aviador M. Garnier se elevó a los aires con una precisión y soltura admirables, dando tres vueltas al extenso campo de aviación a una altura media de 100 a 150 metros. Aterrizó en el centro del campo con notable seguridad, como si fuera un pájaro. El público, sin duda emocionado ante tan bello espectáculo, no aplaudió tanto como se merecía el intrépido aviador". Ese primer vuelo duró unos seis minutos. Después de algunos momentos de descanso -continua la narración periodística- "verificó M. Garnier el segundo vuelo que fue aún más grandioso que el primero. Con la misma precisión y perfecto conocimiento del aparato, dio una vuelta al campo de aviación y a una altura de 250 a 300 metros, dirigirse rápidamente a la ciudad, pasando por el campo de aviación, aterrizando en el mismo sitio que lo hizo la vez primera". 
En vista del notable éxito de asistencia y de cara a los siguientes vuelos a través de la prensa se informaba a la ciudad que "en nota oficiosa que hemos recibido se nos da cuenta de las medidas que ha adoptado la comisión para los sucesivos días de aviación, y que consisten en reglamentar el servicio de coches a la ida y al regreso; en ampliación de localidad de sillas, destinando a este objeto el número suficiente de acomodadores; en destinar fuerzas de seguridad, de la benemérita, de infantería y caballería para la debida vigilancia del campo de aviación; en aumentar el número de taquillas para la adquisición de localidad; y en prohibir durante las pruebas el permanecer en el campo de aviación aun a los portadores de billetes de libre circulación". Y como la fiesta se preveía sonada "será amenizada por la brillante banda de música del regimiento del Príncipe". 
Y llegó el segundo vuelo. A las tres de la tarde ya se veía gran animación y "el ir y venir de coches y automóviles por la carretera de Buenavista era incesante". Las medidas de seguridad, también en aquellos días, eran máximas y así se informaba a los ovetenses que "se evitaría la entrada de intrusos en el campo, viéndose apostados en puntos estratégicos soldados de caballería, hasta unas once parejas que auxiliaban a los agentes del Municipio y a los empleados a quienes se encargó de recoger las localidades". El reportero, contagiado del entusiasmo del ambiente continuaba su crónica: "Desde nuestro asiento contemplábase el cuadro hermoso que ofrecía el prado de maniobras y otros próximos al Manicomio, todos cuajados de personas. En su auto, llegaba a las cinco de la tarde, el intrépido Mr. Garnier, a quien acompañaba su señora. Fue recibido con aplausos. Sacado del hangar el aparato, mientras se soltaban algunos globos guías, se examinó aquel, que se hallaba en inmejorables condiciones según el mecánico. Redoblaba la impaciencia en todos los espectadores. Por fin, a las 5,20 el motor se puso en movimiento y, con arte grandísimo Garnier se elevaba. Tras de sí iban las miradas de la muchedumbre. A gran altura (calcúlase en 700 metros) atravesó la población toda, remontándose luego sobre el Naranco, para evolucionar después, caprichosamente sobre el campo. Hizo hábil maniobra y, cuando se creía que iba a aterrizar, volvió a remontarse girando en diversas direcciones. Tardó en aterrizar unos doce minutos. El público, al ver al aviador en tierra, prorrumpió en aplausos. Diferentes personas le felicitaron". 
Sobre la tercera jornada de vuelo, más de lo mismo. Elogios y admiración. Eso sí, al aterrizar la primera vez manifestó "que sentía excesivo frío y tuvo que ponerse un gabán". Como no podía ser de otro modo "el espectáculo ha satisfecho a todos y el intrépido aviador deja en Oviedo muchas simpatías". 
Espectáculo tal no podía pasar desapercibido a la coña ovetense y poco tardaron en aparecer estas coplas: 
"El otru día señores, xunto a la silla el Rey / vi volar un monoplano, era el de Mosiu Garnier / más al querer elevase una señora salió / y agarrándose a la cola, del aparato subió. / Garnier que estaba mirando lo que la señora hacía / vio que llevaba en la mano décimos de lotería. / Y el panzudu desde abajo, díxole a Ms. Garnier:/ doite la zapatería, si me tires la muyer." 
En fin, un suceso de altos vuelos para la memoria colectiva que, como no podía ser de otra manera, acabó con unos versos que, aunque con notable falta de respeto hacia la mujer, están impregnados del inefable humor carbayón de la época.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2017/09/25/increible-vuelo-garnier-oviedo/2168457.html

lunes, 18 de septiembre de 2017

MEDIO MILLAR DESPUÉS

El Otero

Medio millar después

Crece el drama de los refugiados cuando se cumplen dos años de la muerte del niño Aylan Kurdi

18.09.2017 | 03:27
Mural de Manuel García Linares en Navelgas inspirado en la muerte del niño Aylan Kurdi 
Justo dos años atrás esta ventana, trascendiendo su clara vocación ovetense, se abría a una desgarradora realidad en forma de imagen. Una foto se nos agarró dolorosamente al alma. Una imagen que fue una revulsiva bofetada en la conciencia colectiva. La de Aylan Kurdi. El niño sirio de tres años que tratando de alcanzar las costas griegas quedó varado en la arena de la indiferencia europea. Dibujando la triste y cruel silueta de la muerte. Y aquellas líneas fueron mis lágrimas sobre la lejana y fría arena? 
Un dibujo en la orilla que el agua borró en segundos. Temía que, probablemente, también el recuerdo de Aylan se borraría con rapidez. Dos años después ¿qué queda de aquella lacerante imagen? ¿Qué queda de todas las palabras lloradas? ¿Qué queda de la multitud de buenos propósitos proferidos por una Europa abochornada? 
Pues dos años después quedan ocho mil quinientos muertos más. Engullidos por un mar que no sabe de fronteras ni de promesas. Medio millar eran niños. Niños como Aylan. A los que una guerra sin sentido -como todas las guerras- y la desorientación e inacción de Occidente les ha robado el futuro. Ocho mil quinientos muertos más. Sepultados en esa descomunal fosa común en la que se ha convertido el mar. 
Medio millar de niños de los que no hay ninguna icónica foto asaltando las portadas de los periódicos de esta Europa insensible. Y ya se sabe, ojos que no ven? 
Voces que claman a las puertas de una Europa que se comprometió a acoger a 182.504 refugiados antes del 26 de septiembre de este año y que dista mucho de cumplirse. España ha acogido al 11% y Europa el 24% de las cifras comprometidas. Porcentajes que esconden detrás situaciones de extrema necesidad. De seres humanos hacinados en campos de refugiados atrapados entre el mal de una guerra estúpida y el miedo de una Europa que se protege ante no sé qué temores. 
Es muy probable que haya ocasiones en las que sobren las palabras. Y sospecho que ésta -sin ánimo alguno de agriar las fiestas mateínas a nadie- puede ser una de esas veces en las que merece la pena dejar vacíos los espacios que comúnmente ocupan las palabras para llenarlos con un momento de reflexión. Con recapacitar sobre lo que estamos haciendo -o dejando de hacer- para que dos años después haya otro medio millar de Aylan tragados en las aguas del olvido colectivo.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2017/09/18/medio-millar-despues/2165065.html

lunes, 11 de septiembre de 2017

LA MURALLA OVETENSE

El Otero

La muralla ovetense

Ante los arreglos en el muro defensivo de la ciudad

11.09.2017 
La muralla ovetense
La muralla de Oviedo está de feliz actualidad. Y me alegra porque, temo, aún suele pasar desapercibida entre muchos de los cientos de caminantes que deambulan diariamente por delante de alguno de los paños que aún se conservan. Y eso a pesar de ser esencia misma de nuestra historia. 
No es mi intención hacer memoria extensa de la secular cerca en estas líneas pero quizá sea oportuno dirigir una mirada hacia su devenir. Veamos. Es Alfonso II quien traslada la Corte a Oviedo y configura la sede regia. Este lejano núcleo junto con el Monasterio de San Vicente se verá perimetrado por una muralla defensiva sobre cuyo trazado original no hay nada del todo claro. El rey casto continúa parapetando a Oviedo con el fin de proteger la incipiente ciudad de ataques normandos, aunque tampoco hay un claro consenso sobre esto, como parece que sucede últimamente sobre todo lo concerniente a nuestra historia primigenia. Bien está el debate vivo. 
Con el traslado de la Corte a León, Oviedo queda sumido en un cierto sopor hasta que las peregrinaciones al Salvador y jacobeas nos dan un cierto impulso, así como la concesión del fuero otorgado por Alfonso VI y confirmado por su nieto Alfonso X; Oviedo empieza a transformar su vieja fisonomía medieval. Es cuando se empieza a erigir una nueva muralla por iniciativa del monarca sabio (1261), siendo costeada por el concejo, pagando éste dos tercios, y la iglesia el tercio restante. El monarca otorga el privilegio de amurallar la ciudad para "ser mas honrada e noble e mas apuesta, e demas, es grade segurança e grande amparamiento de todos comunalmente para en todo tiempo". 
La finalización de la cerca se produce a finales del siglo XIII o principios del XIV aunque posteriormente hubo numerosas medidas de "mejora"o "conclusión" del muro. 
Hubo que esperar hasta un decreto del 3/VI/1931 para que fuera declarada Monumento Nacional. 
Durante la Guerra Civil se utiliza piedra de los paños de la calle Jovellanos incluso para la construcción de un camino que diera una salida a la ciudad por el Naranco durante el asedio de la ciudad. Y para bochorno común, en 1963 se desmonta la Torre de Gascona. 
Bien, pues con estos antecedentes, salvo error u omisión, no queda más que sumarme a las voces que aplauden una restauración a fondo y, ya que estamos, apoyar la idea de hacer un paseo peatonal sobre el adarve. 
Nuestro acueducto de los Arcos de los Pilares que corrió funesta fortuna cuando sucumbió a la piqueta en 1915 -para vergüenza y bochorno de una ciudad que en cuestiones de patrimonio sestea sempiterna- se vino abajo con argumentos realmente hilarantes: "no era obra artística, ni útil, ni bella, ni histórica ni ovetense" (lo que hay que oír) y que los materiales del derribo darían algún dinero al ayuntamiento y trabajo a los obreros. ¡Cómo se habrá librado la muralla de estos lumbreras! 
Nadie hizo caso a una propuesta del entonces arquitecto municipal, Juan Miguel de la Guardia, que proponía construir sobre los arcos un paseo para llegar cómodamente hasta San Pedro. 
Ya que no podemos pasear por encima del magnífico acueducto "obra de arquitectos montañeses pero digna de romanos", en palabras de Jovellanos, ojalá podamos caminar plácidamente por el paseo de ronda de nuestra muralla desde la que nos podremos asomar, orgullosos, a la historia milenaria de nuestra ciudad.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2017/09/11/muralla-ovetense/2161672.html

lunes, 4 de septiembre de 2017

NÁUFRAGOS DE LA VIDA

Náufragos de la vida

Las enseñanzas de una película para - quienes sufren crisis de esperanza

04.09.2017 

Náufragos de la vida

Septiembre es un mes de retornos, de encuentros, de proyectos. En Oviedo, de fiestas, aunque, tal vez, no para todos. Me explico. Según parece hay no pocos que no están para festejos, ni para proyectos; es más, su único plan es irse. Se rinden. Tremendo. Trágico. Triste. Muy triste. 
LA NUEVA ESPAÑA nos informaba el pasado viernes que el Teléfono de la Esperanza -institución que me atrevería a definir como esencial- y que atendió el último año un centenar de crisis suicidas, pondrá en marcha, con la colaboración de nuestro Ayuntamiento, una campaña para prevenir suicidios. La Concejala de Atención a las Personas e Igualdad, Marisa Ponga, explicaba que el objetivo de esta campaña será ofrecer una salida a quienes se encuentran "en una situación difícil". Y tan difícil. ¿Cómo calzarse los zapatos de quien decide poner fin voluntariamente a su vida? Imposible. No se me ocurre situación personal más compleja. Por eso, cualquier iniciativa orientada a atajar esta auténtica crisis de esperanza que viven muchas personas ha de ser bienvenida. 
En nuestro país el suicidio es la primera causa de muerte externa, triplicando prácticamente la cifra de víctimas por accidentes de tráfico. Una auténtica tragedia silente, sobre la que se suele pasar de puntillas y en la que, por cierto, Asturias está a la cabeza junto con Málaga y La Coruña. 
Pues bien, leyendo la noticia recordé una película que vi de nuevo hace unos días: "Náufrago", dirigida en 2000 por Robert Zemeckis y protagonizada por Tom Hanks, que interpreta brillantemente a un superviviente de un accidente de aviación, náufrago solitario en una isla en mitad de la nada. Allí aprenderá a sobrevivir primero física y luego emocionalmente y, en parte, lo logra gracias al amor a su chica y a la surrealista relación con una pelota a la que convierte en su alter ego. En esta película, el protagonista, Chuck Noland, el ejecutivo abandonado a su suerte en esa remota y perdida isla, aunque tentado en alguna ocasión de quitarse la vida, decide sobrevivir y, ya de vuelta en la ciudad, plantea ante uno de sus amigos esta magnífica reflexión: 
"Fue entonces cuando una sensación me envolvió como una cálida manta. De algún modo entendí que tenía que sobrevivir como fuera. Tenía que seguir respirando, aun sin motivo para la esperanza, la lógica me decía que no volvería a ver este lugar de nuevo. Y eso es lo que hice, sobreviví, seguí respirando. Y un día esa lógica resultó estar equivocada porque la marea trajo una vela con que navegar. Y aquí estoy, de vuelta, en Memphis, hablando contigo. Tengo hielo en mi vaso y he vuelto a perderla otra vez. Estoy muy triste por no tener a Kelly, pero me alegro de que estuviera conmigo en aquella isla. Y ahora sé lo que debo hacer, seguir respirando, porque mañana volverá a amanecer y quien sabe que traerá la marea". 
Dudo mucho que alguien en una situación de fatiga vital extrema llegue a leer estas líneas pero, si así fuera, ojalá que esta reflexión sirviera como revulsivo para ser consciente de que, aunque naufraguemos en la marejada de una vida que no siempre es un mar calmo y sereno, siempre tendremos la posibilidad de topar una balsa a la que agarrarnos y continuar respirando. De seguir viviendo. 
No lo duden.

http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2017/09/04/naufragos-vida/2158573.html

martes, 22 de agosto de 2017

SE NOS VAN QUEDANDO ATRÁS

Se nos van quedando atrás

Ante el último informe de Cáritas y su actuación en la ciudad

26.06.2017 
Casa de acogida de Cáritas en la Tenderina. 
Dicen que ya hemos salido de la crisis. Los datos macroeconómicos permiten el optimismo. Las tasas de empleo mejoran. Y, obviamente, me alegro. Lo malo es que, me temo, la alegría va por barrios. Y, salvo que nos conformemos por dar por bueno lo que no lo es tanto, parece que, de momento, deberíamos guardar los voladores. 
El pasado jueves, Cáritas presentó el informe de la Fundación Foessa "Análisis y perspectivas 2017" en el que se constata que, tres años después de este supuesto nuevo ciclo económico, el 70% de los hogares no han percibido los efectos de la recuperación económica. En el caso de los hogares bajo el umbral de la pobreza, solo un 9% percibe que la recuperación económica haya mejorado sus condiciones de vida. 
Muchas familias se están quedando por la orilla de esta recuperación económica. Parece que no a todos llega. 
En Oviedo, el año pasado, Cáritas acogió a 3081 personas. 1172 familias acompañadas invirtiendo 332.910 euros. De ellas, 566 llamaban a sus puertas por primera vez. Datos fríos. Tal vez, una estadística más. Pero, no lo olvidemos, son mucho más que números. Son nombres y rostros concretos. 
Un eficaz trabajo gracias, en buena medida, al compromiso de sus 259 voluntarios repartidos a través de la red de 28 Cáritas parroquiales. Como refleja la memoria de la institución de la Iglesia Católica, "los nuevos conceptos en ayudas indican que la cronificación de la pobreza, de la que Cáritas viene hablando en los últimos cuatro años, lleva a las familias que acompaña a necesitar respaldo no solo en sus necesida-des básicas. Un dato importante es que 161 familias ovetenses llevan siendo acompañadas por Cáritas desde 2014". 
Me llama poderosamente la atención el ultimo párrafo que leo en la memoria de Cáritas Oviedo: "La invisibilidad de los más pobres es un efecto ya conocido también en otras crisis: La fractura social hoy sigue ensanchándose no ya por los aspectos cuantitativos, sino por el efecto que supone la negación de algo que queremos dejar atrás. En un momento como el actual, donde el deterioro de un sector significativo de la sociedad exige una mayor altura de miras y una respuesta eficaz. Es necesario recuperar, para la "política de lo social" a los ignorados, los expulsados". 
Palabras duras que nos han de mover a reflexión individual y colectiva. 
No son menos turbadoras las palabras de Sebastián Mora, secretario general de Cáritas, en la presentación del informe el pasado jueves: "Hemos naturalizado la pobreza. Hemos normalizado que la gente lo pase mal. Nos hemos desmoralizado". Y pone el dedo en la llaga cuando afirma que "crecimiento económico no es lo mismo que desarrollo social". 
Datos que nos obligan a recapacitar sobre qué sociedad estamos construyendo. 
Que, al menos, en estas próximas vacaciones que están a la vuelta de la esquina para quien pueda disfrutarlas, no olvidemos a esos conciudadanos que, en silencio, se van quedando atrás. 
Buen verano a todos y, si se tercia, nos encontraremos de nuevo en septiembre para seguir mirando hacia nuestro querido Oviedo desde este Otero.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2017/06/26/quedando/2126454.html

domingo, 18 de junio de 2017

AQUELLAS JIRAS AL NARANCO

Aquellas jiras al Naranco

Evocación íntima e histórica de la popular romería ovetense que se recupera este verano

18.06.2017
En la imagen de arriba del todo, una de las primeras ediciones de la jira al Naranco, en la que participaron varios miles de personas. Debajo, un dibujo de Alfonso Iglesias inspirado en la romería. Sobre estas líneas, dos dibujos promocionales de la tradicional cita. 
Alguien me dijo en una ocasión: ten cuidado con lo que sueñes, puede hacerse realidad. Quien más quien menos alberga sus pequeñas o grandes ilusiones, sus pequeños o grandes deseos, con la esperanza de que algún día se puedan materializar. 
Pues bien, yo tengo un montón. Y aunque los más relevantes tengan que ver con cuestiones poco materiales, hay uno que sí está a punto de verse cumplido. Y es que desde que hace muchos años empecé a conocer datos de aquellas fantásticas jiras al Naranco, que llegaron a reunir en 1933 a 25.000 personas, empecé a soñar con ver de nuevo a cientos de ovetenses compartiendo y disfrutando de nuestro monte. 
Y cuando el 2 de abril de 2014 presentamos en sociedad, en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA la nueva asociación "Manos por el Naranco", ya anunciamos que una de nuestras intenciones a medio plazo era recuperar esa Jira. En estos últimos tres años fuimos madurando la idea y, por fin, este año, la propuesta encontró en nuestro Ayuntamiento el eco, la complicidad, la ilusión y, cómo no, los recursos necesarios para ponerla de nuevo en marcha. 
Pero nada nuevo estamos descubriendo. Seguimos los pasos de los pioneros que, en su día, pensaron que el Naranco sería un lugar idóneo para compartir un día de encuentro festivo. Y entre esos nombres destacan los de José María Fernández Ladreda, Juan Uría y, especialmente, Ángel Fernández Gala, al que podríamos considerar como el principal impulsor de la Jira. 
La primera edición fue el domingo 7 de julio de 1929. Fue todo un éxito. Unas 15.000 personas acudieron a la cita. Fue organizada por la Sociedad "Amigos del Naranco", fundada también por Ángel Fernández Gala, y la Coral Vetusta. Se celebraba el primer domingo de julio en lo que hoy es el área recreativa y alrededores. El éxito no fue cuestión de azar. Hubo un trabajo previo de difusión a través de carteles y octavillas por toda la región. 
José Luis García López del Vallado, muy probablemente el mejor conocedor del Naranco, escribía en 2004 en LA NUEVA ESPAÑA sobre la celebración de esa primera Jira: "El 7 de julio de 1929 el tiempo fue bueno y en Oviedo la respuesta de la población fue multitudinaria. Para la Jira se salía oficialmente de la plaza de la Escandalera pero los romeros subían cuando les parecía bien. Las calles era ríos de gente alborozada, con el paquete de comida bajo el brazo y la ropa ligera de verano (más tarde se aprendería que también se necesitaba la de invierno, porque incluso en julio puede subir por la reguera del Cabañas una brisa como un cuchillo), y luego una gran muchedumbre fue confluyendo en la falda del monte y hormigueó ladera arriba: desde la ciudad se veían móviles puntitos de colores. Amigos y familias se habían concertado para subir en grupos, algunos muy grandes en los que no cesaría el jolgorio en todo el día. Arriba tocaba la banda del Hospicio, pero también había gaitas, concursos, fotógrafos del minuto y decenas de tenderetes y puestos de pasteles, avellanas, caramelos, frutas, bebidas y comidas. Pero lo mejor de la animación venía de los propios romeros que formaban grupos y corros, a veces gigantescos". 
La de 1936 fue la última que se celebró como se venía celebrando hasta ese momento. Bien es cierto que siempre estuvo en la memoria y fueron varios los intentos de recuperación. Las ganas de Jira nunca desaparecieron. En los años cuarenta y cincuenta se celebraron varias. La de 1960 fue multitudinaria coincidiendo con el Corpus. Hay no pocas fotografías en lugares del Naranco, como el Centro Asturiano, pero nunca consiguieron ni la asistencia ni el empaque de aquellas primigenias Jiras que incluso celebraban importantes verbenas la noche del sábado en el entorno de las calles Doctor Casal, Nueve de Mayo y Campoamor. La propia sociedad Amigos del Naranco intentó su recuperación pero no cuajó. Tampoco conviene confundir con la Jira al Sagrado Corazón. Incluso en 1988, asociaciones vecinales hicieron una fiesta en lo alto del Naranco que la prensa calificó como "popular y reivindicativa" y en la que se contó con Manolo Avello como pregonero. Hubo concursos de pintura infantil y se distribuían unas pegatinas con el lema: "Ye nuestru, defiéndelu". 
Pues bien, hayan sido más o menos los intentos de revivirla, lo importante es que los ovetenses vamos a tener la oportunidad de hacer un guiño a nuestra propia historia. De recuperar una tradición que se perdió en las sombras del tiempo. Una oportunidad de compartir y disfrutar de una jornada alegre y de encuentro. Y también, por qué no, con la que pedir disculpas al Naranco por todos estos años en los que le hemos dado sistemáticamente la espalda. Una ocasión de encontrarnos de nuevo con La Cuesta. 
Marcos del Torniello escribía en 1934: "Viste todo el payar de punta en blanco/ y encamen la famosa romería/ millares del romeros del Naranco." 
También en 1934, en uno de los porfolios que se hacían previamente a la Jira, los organizadores decían: 
"Pocas palabras más, estamos en plenas fiestas y queremos sumarnos al regocijo general, pasando unas horas de diversión, pues la vida bastante triste es para que logremos una compensación, aunque solo sea pasajera, en este perenne avatar de las pasiones humanas. A divertirse pues todos y contribuir con vuestra presencia a dar realce a estas fiestas que os brindan Los Romeros del Naranco". Dicho queda.
http://www.lne.es/oviedo/2017/06/18/jiras-naranco/2122697.html#EnlaceComentarios

lunes, 12 de junio de 2017

USO CONVENIENTE

El Otero

Uso conveniente

Sobre la publicidad local en 1888

12.06.2017 
Publicidad de El Negro. 
Uso conveniente. No parece mal encabezamiento para el anuncio de una bebida alcohólica. Invita a la moderación y uso diligente de los caldos espirituosos de los que, ya se sabe, el exceso no suele ser recomendable. Bien, pues en ese pozo de las maravillas que es la publicidad local del finales del siglo XIX y, de nuevo, en un almanaque de 1888 de "El Carbayón", encontramos un curioso anuncio que bajo el título de "Uso conveniente" reza así: "Hace algunos años que el desarrollo de la industria y fabricación de alcoholes es tan considerable como perjudicial a la salud pública (pues empezamos bien?) Eran recomendables como higiénicas, las bebidas alcohólicas usadas con moderación, siempre que procediesen de verdadero espíritu de vino. España producía su exquisito aguardiente de Anís, (he ahí el Mono, marca mítica do las haya o nuestro más patrio 'La Asturiana'), Francia contaba con sus acreditados aguardientes de Cognacs, extraídos también del vino. Hoy, desgraciadamente, el alcohol de patata, remolacha (vamos, puxarra total) y otros aun inferiores, son empleados en la fabricación de dichos aguardientes y solo a precios extraordinarios se obtienen anisados finos y puros y los Cognacs verdaderos: son, pues, muy pocos los que se pueden pagar y conseguir las clases buenas (lo del garrafón ya viene de lejos). No está sujeto a esta contrariedad el Ron puro y legítimo de la Jamaica, que se produce en cantidades fabulosas, en condiciones baratas y superior en cualidades higiénicas a las demás bebidas alcohólicas. La marca más acreditada es la de El Negro, cuya exportación se hace directamente de la Jamaica, en botellas especiales, que evitan la falsificación (siempre hubo mucho espabilado, hombre) y se vende en los establecimientos de más crédito de España. Agentes exclusivos para las ventas al por mayor en esta provincia, son los señores Campomanes y Aza. Mon, 10. Oviedo. No confundir el Ron puro de la Jamaica de la marca El Negro con otras clases más inferiores e imitadas". 
¿A que no tiene desperdicio? Dejemos al margen si el logo y el nombre de la marca serían hoy "políticamente correctos" porque entre éste y el famoso negrito del África tropical, estaríamos cayendo en publicidad racista como mínimo. Bien, han cambiado los tiempos. Hoy anuncios como "Soberano es cosa de hombres" y otros de la época que, para anunciar una cocina, una colonia o una bebida, presentaban mujeres sumisas y hacendosas, al servicio de su hogar y de su marido, serían impensables y -con toda razón- escandalosos. 
Seguro que aún queda mucho por mejorar en este aspecto, pero, mirando a la publicidad que leían los ovetenses de 1888, no podemos por menos, que esbozar una sonrisa. 
Y bueno, si se animan, la próxima vez que se tomen un "cubalibre" pidan ron El Negro. Igual todavía hay por ahí, durmiendo el sueño de los justos, alguna botella perdida.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2017/06/12/conveniente/2119291.html