lunes, 28 de septiembre de 2015

"RUFOS"

El Otero

"Rufos"

Una llamada de atención sobre el respeto hacia los animales

28.09.2015 
"Rufos"
"Rufos"
Tiene que estar contento "Rufo". Lo imagino, allá en el cielo de los perros -que a la fuerza ha de ser el nuestro también- agradeciendo, manso y bonachón como siempre, las muchas caricias que en estos días le están llegando. Aplaudí la iniciativa de erigirle una estatua hace meses desde estas líneas y sigo creyendo que cualquier idea que pretenda llamar la atención sobre el respeto hacia los animales ha de ser bien recibida. "Rufo", desde su posición sedente, ya para siempre en el corazón de Oviedo, se ha convertido en un símbolo a través del cual cientos de ovetenses han querido llamar la atención sobre la necesaria sensibilidad social hacia el mundo animal. No se entiende una sociedad que no sea capaz de respetar a los animales. Por desgracia, vemos muchos ejemplos aún de maltrato. Ejemplos que, cuando menos, resultan anacrónicos y poco afortunados en una sociedad que quiera ser avanzada en la consideración de los derechos de los animales.
Hay que convivir con un perro, por ejemplo, para entender que un animal es mucho más. En la puerta de la nevera tengo un par de chapas que me regalaron mis hijos con unas frases que definen muy bien lo que quiero decir: "Un perro sensato puede enseñarnos mucho de lo que necesitamos saber: paciencia, cariño, compañerismo y amor" (Pam Brown). Y la segunda reza: "Las personas necesitamos la felicidad que proporcionan las pequeñas cosas. Un perro te da el amor incondicional a cambio de nada". (Charlotee Gray). Seguro que estarán de acuerdo conmigo; especialmente si usted, amigo lector, tiene un chucho esperándole en casa. Dije una vez que mientras haya un ser humano que viva peor que mi perro no estaría satisfecho y no utilizaría más esa expresión de "vida de perros", pero eso no resta un ápice a lo dicho hasta ahora. Mientras escribo estas líneas, "Roy" duerme plácidamente a mis pies y, de vez en cuando, abre un ojo como diciéndome: "¿todo bien?".
"Rufo" ha sido protagonista estos días. Pero aún hay perros abandonados, maltratados. Olvidados. Otros "Rufos" que nunca tendrán ya no una estatua, sino un hogar donde les correspondan con una caricia su lealtad, cariño, y, me atrevería a decir, amor incondicional.
Aprovecho para traer a esta ventana, siempre abierta, la queja de una ovetense que no entiende por qué no puede pasar con su perro por el parque Pura Tomás, camino del Naranco, si éste va convenientemente atado. Supongo que la lógica dicta que, al igual que por cualquier otra calle de Oviedo o cualquier otro parque, los perros, atados y perfectamente controlados por sus dueños, puedan transitar, ¿o no? Todos padecemos alguna vez las consecuencias de la negligencia de algunos dueños de canes porque, como en botica, hay de todo. Pero la culpa no la tiene el perro. Conste.
En fin, que el espíritu de "Rufo" nos ayude a ser una sociedad más sensible y respetuosa con el mundo animal y, especialmente, con esos seres de cuatro patas que nos miran con devoción sin par; no en vano, para Kafka, todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas, se encuentran en el perro.
"Roy" dice que ese Kafka tiene razón.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2015/09/28/rufos/1819339.html

miércoles, 23 de septiembre de 2015

¡VIVA SAN MATEO!

El Otero

¡Viva San Mateo!

Las curiosidades de la fiesta local en el siglo XIX

23.09.2015 
¡Viva San Mateo!
¡Viva San Mateo!
Con septiembre en retirada y el verano rendido al otoño, Asturias y Oviedo se quitan el traje de fiesta porque este mes, ya se sabe, es sinónimo de celebraciones. Como cada año, el Centro Asturiano prendió brillantemente la mecha y con sus fiestas de Covadonga pusieron el pórtico festivo en la ciudad. Una ciudad que se echó a la calle para soslayar horarios, afanes y preocupaciones. Bien está.
No sé si la curiosidad mató al gato o no; sé que es una fuerza motriz imparable, la misma que me llevó a revolver en busca de curiosidades sobre nuestra fiesta local. Y me encontré algún que otro texto curioso, como es el caso de las "Siluetas Ovetenses", colaboraciones en el periódico "El Carbayón" de Ramón Prieto y José María López Doriga y recogidas en un libro publicado en 1889. En unas líneas dedicadas a San Mateo leemos que "como el galileo evangelista abandonando su telonio, acudió presuroso al llamamiento de Cristo, así también los fieles acuden hoy a ganar la plenaria, tan luego les llaman las vistosas banderolas que, en la torre de la Basílica, flamean alborozadas anunciando el jubileo de la Santa Cruz". Y es que ahí, en la perdonanza y la gran afluencia de peregrinos que conllevaba, está el origen de la fiesta. Pero eso es otra historia. El texto de Ramón Prieto sobre San Mateo nos traslada a una ciudad distante y distinta. Con otro ritmo de vida. Así, tras el período estival "tornaban a sus hogares los que fueron a zambullirse al Cantábrico, los que aspiraron puros aires en el campo, los parroquianos de establecimientos de aguas minerales, y los que emigraron a las provincias en busca de mayores comodidades, mayor número de distracciones y mayores gastos". No sé yo si la mayor parte de la población vivía tan bien. Al colaborador de El Carbayón le parecía "natural que Oviedo reciba a sus hijos descarriados tras el estío y abra cariñoso los brazos a los mateínos". San Mateo era ocasión buena para el disfrute en una ciudad que, según opinión de alguno en aquellos días, "dormía la siesta". Por eso el autor cree que "la mayoría, pero una mayoría absoluta, hace firme propósito de no perder nada de lo que haya". El problema generacional parece que ya estaba a la orden del día puesto que "mientras la gente joven recibe con júbilo los festejos interminables, las caras paternas se nublan porque divisan en lontananza cansancio y aburrimiento". El calificativo de "mateínos" a los visitantes, mira tú que cosas, era también motivo de preocupación en tanto que "no son pocos los que ven con disgusto que se le aplique el nombre de mateínos porque creen que solo lo merecen los que quedan encandilados mirando la torre, con la cabeza echada hacia atrás y la nuez pronunciada y que apenas aciertan a balbucear un elogio (..). A estos es preciso decirles que nada hay de denigrante en la denominación, que si no les agrada no la oirán jamás, que si por venir a una romería quieren que les llamemos romeros se lo llamaremos. Si prefieren el de peregrinos nos pintamos solos para llamar peregrinos a la más fea y si anhelan el de hermanos tenemos un corazón capaz de amar hasta a los que nos tengan mala voluntad". En fin, cuestiones curiosas en torno a un lejano San Mateo. Hoy, Oviedo es distinto. Pero creo que hay algo que permanece inalterable a través de los siglos: el espíritu de acogida, el orgullo de sentirse ovetense y el ánimo de disfrutar de estas seculares fiestas.
¡Ánimo! Ya falta menos para gritar de nuevo: ¡Viva San Mateo!
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2015/09/23/viva-san-mateo/1817170.html

lunes, 7 de septiembre de 2015

LÁGRIMAS EN LA ARENA


Lágrimas en la arena

La imagen del niño sirio muerto en la playa

07.09.2015 
Lágrimas en la arena
Se llamaba Aylan Kurdi. Tenía tres años. Era Sirio y trataba de alcanzar las costas griegas. No lo logró. Se ahogó junto a su madre y hermano. Pero eso ya lo saben. Y sí, es cierto: una imagen vale más que mil palabras. Así que para qué extendernos. Todos hemos visto esa fotografía. Una imagen que hiere. Que duele. Que revuelve las tripas aunque, tal vez, no lo suficiente para agitar la conciencia de una inane e hipócrita Europa que parece que sólo se preocupa del terrorismo, del ébola o del drama de los refugiados cuando el problema llama a su puerta. No es justo.
Todos quisiéramos ver a los niños jugando en la playa haciendo castillos, chapoteando en el agua mansa, dibujando alegres figuras en la arena... pero no estamos preparados para tanto dolor como encierra esa imagen. Lo que quedó dibujado en esa orilla fue la triste y cruel silueta de la muerte. El grabado de un fracaso global. La imagen de un mundo loco e insensible que genera guerras y conflictos por intereses oscuros y luego, cuando se ve incapaz de parar al monstruo que ha creado, se desentiende. Se lava las manos en las lágrimas y en la sangre de los que se quedan allí mirando hacia nosotros suplicando ayuda. Inocentes que solamente quieren huir del terror en busca de una oportunidad. De un futuro. Aylan no volverá a su casa. Ni a jugar. Ni al colegio. ¿Cuántos niños más no saldrán en foto alguna y quedarán ocultos en un clamoroso silencio? Niños sepultados en el vientre gélido y oscuro de un mar convertido en inmenso cementerio. Niños y adultos anónimos para tranquilidad de nuestras conciencias. Niños víctimas (desde hace muchos años, dicho sea de paso) de la guerra, del hambre, del odio, de la intransigencia y, claro, de la indiferencia. Ver esa foto es como escuchar un desgarrador grito colectivo de miles de inocentes que tan solo anhelan vivir en paz. Un grito ante el que no sé qué hacer...
Me hubiera gustado empezar este mes de septiembre, sinónimo de fiesta en Oviedo, escribiendo en un tono más jovial. Me costaba y me resistía a escribir sobre esto; además, mucho se ha escrito ya, pero un nombre y una foto se ha puesto por delante de todo y se me agarró del alma irremisiblemente. Y estas líneas son mis lágrimas sobre esa fría arena...
Un dibujo en la orilla queda borrado por el agua en segundos. Posiblemente también el recuerdo de Aylan se olvidará pronto. Pero hay fotos que son como bofetadas. Que construyen la historia. Como la de Kim Phuc, la niña vietnamita de nueve años que corría desnuda por la calle con su cuerpo abrasado por el napalm. O la de Kong Nyong, el niño sudanés, arrugado en su derrota, mientras un buitre detrás de él espera su ocasión. Ésta no sé si quedará para la historia. Lo que sí creo es que, sin duda, formará parte, para siempre, del álbum de la vergüenza colectiva.
http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/07/lagrimas-arena/1810334.html

miércoles, 1 de julio de 2015

FIESTA EN EL VECINDARIO

El Otero

Fiesta en el vecindario

Evocación de las romerías de barrio, cuando viajar de acá para allá era una excepción

01.07.2015 
Fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, en los Campos de Vallobín, el 2 de agosto de 1965.
Fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, en los Campos de Vallobín, el 2 de agosto de 1965. 
Hubo un tiempo, quizá no tan lejano, en el que la ciudad se circunscribía, básicamente, a nuestro propio barrio. Allí disponíamos de casi todo lo que necesitábamos.
El entorno social era muy familiar. Lo que tenía sus ventajas y, claro, sus inconvenientes... ¡Carlitos! ¡Vi que fuiste tú! ¡Verás cuando vea a tu padre! En fin...
Una de las cosas que más unía al vecindario era el momento de compartir la fiesta. Raro era el barrio de Oviedo que no celebraba la suya. Y si no, seguro que muy cerca había alguna. Y como cada uno bebe de sus propias experiencias a la hora de contar, cómo no recordar las fiestas del Vallobín, de la que guardo recuerdos que darían para mucho. Una directiva entusiasta tomó las riendas de la sociedad en 1958 bajo una nueva advocación: Nuestra Señora de los Ángeles, celebrándose en los primeros días de agosto en el escenario de los Campos del Vallobín, sitos entre las calles de Francisco Cambó, Antonio Maura y Víctor Hevia. Posteriormente, pasaron a celebrarse en los prados de Barbero, en la zona de Concinos. Pero antes, muchos años antes, cuando la parroquia de San Pedro abarcaba desde el Cristo hasta Pumarín, se había festejado a San Pedro. Fiestas que se celebraban de forma sencilla en la plaza de la iglesia. Años más tarde, esa romería se trasladó a la zona del puente de la Argañosa, donde se encontraba el "Gran Bar", cuyo dueño era uno de los principales promotores. Fue esta prolongación urbana la que propició la verbena, con iluminación festiva, entre el puente sobre las vías del tren y la, entonces, última parada del tranvía. Se jugaban partidos de fútbol entre la Acción Católica de San Pedro y la de San Juan y concursos de llave y rana en Casa Julio, en la Argañosa. En 1953 hubo incluso una becerrada en la plaza de Buenavista. Tras el período de fiestas en agosto, de nuevo, en 1980, se vuelve a festejar a San Pedro en junio, retornando al emplazamiento inicial, pero ya en un entorno urbano.
En mayo de 1950 un entusiasta "Falín de Vetusta" escribía:
"De les romeríes d'Uvieo/ digo yo, Xuan el Raposu/ y non tengo dengún mieo a quedar por mentirosu/ que foi siempre la meyor/ la de San Pedro de los Arcos/ con banda, gaita y tambor/ y el violín del ciegu Marcos/ con aquelles meriendones/ riegaes con vino y gasiosa/ con xente y xente a montones/ divertía y bulliciosa..." Pues si lo dice Falín...
Si volvemos atrás, en los años 30 se celebraba en la zona de Pilares la fiesta de Nuestra Señora del Pilar, cuya cofradía había sido fundada en 1916 muy posiblemente como contestación al derribo del acueducto el año anterior. Su presidente fundador fue Aurelio Suárez. Comenzó con veinticinco socios llegando, en sus mejores momentos, a los dos mil.
Así podríamos seguir casi barrio por barrio. Llenando páginas de recuerdos de unos tiempos en los que la fiesta era oportunidad de intensa convivencia y diversión en unos años en los que viajar de acá para allá era una auténtica excepción. La vida se hacía en el barrio y esa ruptura con la rutina era acogida con auténtico alborozo.
Se abre ahora un verano lleno de posibilidades. A mí, de momento, me esperan varias decenas de chavales con los que compartiremos once agotadores días de intensa convivencia por tierras gallegas.
Cerramos, por tanto, esta ventana y, llegado el caso, volveremos a abrirla cuando ya el otoño esté llamando a las puertas.
Buen verano a todos y, a poder ser, no dejen de ir de fiesta...
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2015/07/01/fiesta-vecindario/1780205.html

miércoles, 24 de junio de 2015

SAN JUAN: CIEN AÑOS EN EL CORAZÓN DE OVIEDO


Cien años en el corazón de Oviedo

La solemne inauguración de la hoy basílica de San Juan el Real, el día 24 de junio de 1915, tal y como fue relatada por el redactor en la crónica del diario "El Carbayón"

24.06.2015 
Arriba, fachada del templo de San Juan el Real, en una foto de la época, y sobre estas líneas la nueva iglesia vista desde la calle Melquiades Álvarez.
Arriba, fachada del templo de San Juan el Real, en una foto de la época, y sobre estas líneas la nueva iglesia vista desde la calle Melquiades Álvarez.
Tal día como hoy, 24 de junio, pero de 1915, fue un día grande en Oviedo. No todos los días se puede asistir a la inauguración de una obra de la relevancia de la hoy Basílica de San Juan el Real. El hecho tuvo gran repercusión en la prensa local y vamos a repasarlo de la mano del redactor de "El Carbayón".
"Fue el de ayer un día que debemos de señalar con piedra blanca en los anales de la historia de nuestro pueblo. Desde ayer se ha abierto al culto católico un nuevo templo, modelo de solidez y de buen gusto, una nueva casa donde los católicos ovetenses podemos concurrir a elevar nuestras plegarias al Altísimo pidiéndole la necesaria salud del alma. Un lugar más de reposo, de quietud, tan necesario en estos tan revueltos y calamitosos tiempos".
"Por sobre la soberbia cúpula que almena el edificio, acabada obra de la más refinada arquitectura que atrevidamente se yergue hacia el cielo posa el símbolo de la redención dominando aquella populosa parte de la ciudad, inmediata a las vías férreas, como indicando al viajero que llega, su arribo a una población profundamente cristiana que entre sus nombres coloca el más glorioso el de su amor a Dios, el de su más acendrada a la doctrina del mártir del Gólgota. La alegría más profunda, más sincera, más espontánea, embarga nuestro ánimo; lo propio que ha ocurrido a todos los feligreses de la iglesia de San Juan".
"De ello es prueba elocuente la completa multitud que ayer de mañana, a pesar de ser día laborable y de la inclemencia del tiempo, se apiñaba a la entrada de la nueva iglesia, deseando dar con su presencia mayor al primer acto religioso que allí se celebraba; patentiza este júbilo el hecho de haber adornado todo el vecindario los balcones de sus casas, adhiriéndose así a la gran fiesta. El día de ayer es fecha memorable que imperecederamente grabaremos en nuestro corazón los ovetenses".
"Para que los lectores tengan alguna noción, siquiera sea ella muy ligera de lo que es el nuevo templo, vamos a facilitarles algunos datos que juzgamos de interés. El proyecto es del arquitecto Luis Bellido. El solar donde se levanta el templo fue adquirido por el Excmo. Fray Ramón Martínez Vigil, habiendo sido agrandado después con varios terrenos adquiridos por el Sr. Vicario Capitular, Benigno Pajares, quien, como es sabido, a la muerte del llorado obispo, quedó regentando la Diócesis. Este mismo señor fue quien primero puso manos a la obra firmando el contrato para la realización de la obra con D. Claudio Alsina, persona competentísima en esta clase de trabajos como lo acredita la multitud de las que tiene realizadas en el transcurso de su vida. Se abrieron los cimientos y principiaron por tanto las obras a finales del mes de octubre de 1904".
"En la primavera de 1905 se hizo cargo de la Diócesis el actual Sr. Obispo bendiciéndose por éste la primera piedra en la tarde del 24 de junio del mismo año, festividad del santo patrono de esta parroquia. Todavía recordamos aquella fecha memorable en la que hubo concurrencia extraordinaria a dicha solemnidad y de una manera especial recordamos a D. Gumersindo Díaz Agueria, q.e.p.d., párroco entonces de la feligresía de San Juan, tan querido de todos, tan entusiasta de su iglesia y cuyo nombre tardará en borrarse de la memoria de todos sus feligreses por las caridades entre ellos hacía. ¿Quién había de decir que aquel hombre lleno de vida, de robustez, en lo más hermoso de su existencia había de desaparecer antes de ver terminado el templo de sus afanes? No necesitamos seguir paso a paso las fases todas de la construcción de este templo, ni tampoco precisa decir que para levantarlo se acudió a la labor de muchos obreros; pero sí podemos al menos afirmar que desde que se principió la obra no se suspendió ni un solo día y que si eran aparentemente pocos los operarios que a diario trabajaban, esto se hacía, no para retardar la obra, sino para mayor seguridad y solidez".
"En comprobación de ello podemos decir que toda la cantería, tanto en el interior como en el exterior del templo, ha sido colocado por un mismo obrero: Ramón Álvarez. El 25 de octubre de 1913 se colocó la cruz sobre la cúpula central. En el verano de 1914 quedaron instaladas las artísticas vidrieras, obra de las más hermosas del templo y que proceden de los talleres de los Sres. Maumejean. Actualmente, las paredes interiores del templo están por completo desnudas. Forma el interior una cruz con ábsides semicirculares y tiene tres capillas situadas a ambos lados de la entrada principal. Una de estas capillas, la llamada de las ánimas, está por completo terminada y es una verdadera obra de arte. Al fondo, en primer término, se ha colocado provisionalmente un altar mayor, hermosamente trabajado en mármol, con una imagen de Ntra. Sra. del Carmen, también de mármol, primorosamente labrado. Las vidrieras representan diversos pasajes de la vida de San Juan Evangelista, todo ello admirablemente completado".
"La nave principal de la iglesia mide 40,90 metros de longitud y 22 de altura. Todas las puertas serán de madera de caoba, sólidas y delicadamente talladas. El pavimento es de parquet de roble, procedente de la llamada Bosnia Asturiana. La instalación de la calefacción, que se extiende por todo el interior, es obra de Nuño y Compañía de Valladolid y la eléctrica, soberbiamente hecha, es de la Electra Asturiana. Hasta ahora sólo se han adquirido cuatro campanas nuevas, de las cuales la mayor pesa 1.500 kilos y fueron construidas en los talleres de Moisés Díez, de Palencia. Cada una de estas campanas da su nota musical fija, exacta, matemática y están entre sí tan admirablemente combinadas, que todas juntas dan un hermoso acorde. Es, por lo tanto, este templo el único que a nuestro juicio, tiene sus campanas armonizadas pues no nos consta que las haya en ningún otro de España. Como más abajo se dice, ayer no se ha hecho más que la bendición del templo, la consagración queda para más adelante cuando esté terminado el interior".
"El altar mayor, la verja del presbiterio y el púlpito grande, se están construyendo en los talleres del Sr. Granda Buylla en Madrid, así como también nos consta que se ha encargado a este mismo señor todo el decorado del interior del templo. No sabíamos cuando terminarían definitivamente las obras, pero será pronto porque se les piensa dar gran impulso".
"El día de ayer apareció lluvioso, como los anteriores. A pesar de esto, los feligreses de San Juan, dando pruebas de su sentimientos religiosos, engalanaron los balcones de sus casas con hermosas colgaduras, presentando las calles ese aspecto de las grandes solemnidades. Desde bien temprano el público comenzó a acudir al nuevo templo, donde varios obreros se hallaban ultimando los preparativos para la solemne bendición. El número de personas aumentaba por momentos de manera alarmante. A las diez se desalojó al público del templo y se cerraron las puertas quedando solo en el interior los señores sacerdotes. A dicha hora comenzó a caer fuerte aguacero que no cesó hasta cerca de las once. Cuando llegó el Sr. Obispo salió a recibirle el clero parroquial con cruz alzada. En aquel momento se inició un repique general de campanas y se dispararon varias docenas de gruesos palenques".
"Fuera del templo se revistió con los ornamentos sagrados el Sr. Obispo, y acto seguido comenzó la bendición de la iglesia por la parte exterior. El numeroso gentío allí estacionado, se apiñaba para poder presenciar la ceremonia, costando grandes esfuerzos a los agentes de la autoridad el poder contener aquella masa de carne humana que aguantaba gustosa el tremendo chaparrón, esperando el momento de poder entrar en la amplia iglesia. El Sr. Obispo entró luego en el templo, cantando el clero la letanía de los Santos y terminada la cual, recorrió su Ilustrísima las naves de la iglesia bendiciéndola. Terminada la bendición, se colocaron en el altar mayor varios candelabros intercalados entre grandes ramos de flores, las lámparas eléctricas empezaron a brillar y las puertas principales de la iglesia fueron abiertas de par en par entrando en ella los centenares de personas que fuera esperaban tan deseado momento".
"A las once comenzó la misa que fue de medio pontificial, siendo el celebrante el D. Benigno Rodríguez Pajares, Dean y Provisor del Obispado asistido de D. Eladio Espina, párroco de San Isidoro y de D. Bernardo Cabal, Regente de Santa María La Real de la Corte. Al lado del Evangelio, se hallaba en su trono el Ilmo. Sr. Obispo y sus ministros asistentes, los Sres. D. José Cuesta, Arcipreste; D. Manuel Tamargo, Arcediano, D. Manuel Collada, Maestrescuela, y el maestro de ceremonias D. Pablo Manzanal. Un nutrido coro de voces, dirigido por el presbítero D. Salvador Torner, cantó con gran afinación y gusto la misa. Después del Evangelio subió al púlpito el Sr. D. Arturo Sandoval, canónigo de esta Santa Iglesia Catedral Basílica, quien pronunció un hermoso sermón que versó sobre el tema: "Bendito sea Dios". El orador, en su breve exordio, hizo ver la satisfacción inmensa y el júbilo que se observa en todos los presentes al presenciar la solemne inauguración de la iglesia de San Juan".
En fin, datos para el recuerdo de esta centenaria parroquia; otro capítulo de los muchos que componen ese gran mosaico que conforma la extensa historia común de nuestra ciudad de Oviedo
http://suscriptor.lne.es/oviedo/2015/06/24/cien-anos-corazon-oviedo/1776917.html

miércoles, 17 de junio de 2015

SER O NO SER

El Otero

Ser o no ser

Ante las complicadas disyuntivas que se presentan a lo largo de la vida

17.06.2015 
Ser o no ser
Ser o no ser
Fue Shakespeare el que puso en boca del príncipe danés Hamlet esa famosa disyuntiva como esencia de la cuestión: ser o no ser.
Meryl Streep protagonizó en 1982 una dramática película, "La decisión de Sophie", en la que su protagonista, emigrante polaca en Nueva York, vive atormentada por una terrible decisión que tuvo que tomar tras su ingreso en el campo de Auschwitz: elegir entre la vida de uno de sus dos hijos.
En la antigua Roma, muchos de los prisioneros de las campañas de las poderosas legiones romanas optaban por darse muerte antes que ser hechos prisioneros para ser vendidos como esclavos o enviados a minas remotas o a galeras. Así ocurrió, sin ir más lejos, en las Guerras Cántabras, en las que muchos guerreros astures ingerían pócimas hechas con tejo y las madres mataban a sus hijos antes que entregarse a las legiones de Augusto.
El castellano está lleno de expresiones que nos ponen en la tesitura de una elección. Blanco o negro. Galgos o podencos. Cara o cruz. Churras o merinas. Conmigo o contra mí...
A todos, en algún instante de nuestras vidas, nos llega el momento de tener que coger el toro por los cuernos y adoptar una decisión, aunque nos resulte dolorosa, conscientes de que, como decía Franklin, "la peor decisión es la indecisión".
Para algunos la vida es la consecuencia de las pequeñas decisiones que vamos tomando a cada paso de nuestro existir; para otros, quizá sea el tiempo que pasa mientras no deciden nada.
Pequeñas decisiones, mínimas, insignificantes, pueden transmutar nuestro propio destino.
En Oviedo, el pasado sábado, algunos concejales se debatieron en una difícil decisión: permitir que siguiera gobernando la ciudad la misma fuerza política que lo hacía desde 1991 o, en un gesto poco frecuente, favorecer un cambio para que gobernara la tercera fuerza política. Aun en plena digestión de la sorpresa, ya en casa, una de las frases de la película de Woody Allen,"Match Point", que programaba TVE, me evocó de nuevo lo vivido hacía pocas horas en el salón de plenos de la Consistorial: "En un partido hay momentos en los que la pelota golpea el borde de la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte sigue hacia adelante y ganas o no lo hace y pierdes".
¡Cuántos sucesos importantes de la historia se han dirimido en decisiones que se tomaron en segundos! Y así sucedió el sábado en Oviedo. Una decisión fraguada pocos minutos antes del Pleno propició un cambio que espero con toda mi alma sea para bien de los que compartimos espacio y vida en esta realidad vital que es Oviedo. Esta ciudad a la que muchos, aun desde distintos ángulos, nos apasiona, preocupa y amamos.
Mi sincera enhorabuena al nuevo alcalde y mi deseo de éxito y acierto en su gestión; sin duda, eso redundará en beneficio de todos los ovetenses y, a fin de cuentas, ese es el ser de la política.
Esa es la cuestión.
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2015/06/17/o/1773667.html

miércoles, 10 de junio de 2015

OTRO DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE PERDIDO

El Otero

Otro Día del Medio Ambiente perdido

La nueva Corporación está obligada a abanderar una política ambiental ambiciosa

10.06.2015 
Otro Día del Medio Ambiente perdido
Otro Día del Medio Ambiente perdido

Es más que probable que hayan oído que el pasado viernes, 5 de junio, se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente. Pues muy bien, ¿y...? ¿Es esta efeméride como la gimnasia en nuestra EGB; es decir, una "maría"? No es ninguna nadería lo que nos jugamos. El planeta es uno, sin fronteras. Un ser vivo que siente y padece y al que no hacemos más que darle patadas en salva sea la parte. Por eso esta jornada: un toque de atención. Este día pretende ser una de las herramientas principales de las Naciones Unidas para impulsar la sensibilización y acción por el medio ambiente en el mundo. En 1972 la ONU, en la conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente, estableció esta fecha con la intención de examinar la situación ambiental y suscitar una alerta mundial en este campo a la vez que procura incrementar la actuación y acción política. ¡Ay si alguien hiciera caso a la ONU...! Pero yendo al grano, ¿podemos hacer algo nosotros? Quizá somos de los que creen que exageran quienes nos brindan esos datos preocupantes. Que yo qué voy a hacer... Corremos el riesgo de acostumbrarnos a vivir con las noticias, ciertamente alarmantes, en materia medioambiental como nos habituamos a vivir con las imágenes de guerras o hambrunas. Una norma muy simple puede servir de ayuda en nuestra reflexión personal: las tres "erres"; a saber: reducir, reciclar y reutilizar. Reducir el consumo de agua, energía y materias primas. Reciclar el plástico, el vidrio, el papel... Oviedo dispone de un sistema de recogida de basuras que facilita la tarea del reciclado. Y por último, no tirar las cosas cuando todavía son útiles. Esa es parte de nuestra responsabilidad.
Pero también las ciudades deben esforzarse en este sentido. La sensibilidad medioambiental debería empapar todas las políticas municipales. Pero de verdad. Y no limitarse a unas raquíticas líneas en los programas electorales para salir del paso. Me temo que la política medioambiental importa "un pedo de violinista", como solía decir Frank McCourt en su novela autobiográfica "Las cenizas de Ángela". En Oviedo se creó el 6 de noviembre de 1990 el Consejo Municipal de Medio ambiente. El 2 de agosto de 1991 se aprobó definitivamente el reglamento que rige su funcionamiento, pero después si te he visto no me acuerdo. Nadie se ha preocupado nunca más por él. Hasta que, tras muchas insistencias, se convoca en diciembre de 2006. Una postrera reunión en marzo de 2007 fue su canto del cisne. Ese Consejo es el espacio en el que se debería de revisar qué estamos haciendo y qué podemos hacer. Es el verdadero órgano consultor, cauce de participación y fuente de ideas para mejorar nuestra situación medioambiental. Hay muchos asuntos para debatir en este consejo: calidad del aire que respiramos, transporte, iluminación, saneamientos, mejoras de las tasas de reciclado, aplicación de energías renovables, eficiencia energética, incentivos a los ciudadanos que fomenten actuaciones de mejoras medioambientales, compras "verdes", urbanismo, canteras, arbolados, el Naranco, zonas singulares del municipio... Se trata de convertir las políticas medioambientales en auténticas políticas transversales a todas las actuaciones municipales.
La nueva corporación que se constituya el próximo sábado tiene la obligación y la responsabilidad de abanderar una política ambiental ambiciosa. Personalmente, les pediría que se marcaran como objetivo el conseguir que la Comisión Europea nos premiara con la distinción de "Capital Verde Europea", galardón que se otorga a las ciudades que mejor se ocupan del medio ambiente y del entorno vital de sus habitantes. Un reto difícil, sí, pero también estimulante.
O somos ambiciosos o nos convertiremos en mediocres. Así lo creo.

http://suscriptor.lne.es/suscriptor/oviedo-opinion/2015/06/10/dia-medio-ambiente-perdido/1770223.html